domingo, 10 de abril de 2016

Antes del descanso.





¡Hola a todos! Hacía tres semanas que no escribía. La verdad es que iba a hacerlo la pasada (por eso de intentar que fuera cada par de semanas) pero al final hubo plan así que no me quedé el domingo en el campamento. El nombre de la entrada de hoy se debe a que va a ser la última hasta que vuelva de las vacaciones a España. Unas vacaciones de casi dos semanas que en realidad debido a los vuelos se te quedan en 10 días. Pero vaya, que suficiente para aprovechar y disfrutar con la gente que esté por allí, ¡y sobre todo de la boda!

¿Y qué es lo que ha ocurrido estas tres semanas? Pues en primer lugar voy a obviar todo lo relacionado con el trabajo. Es obvio que por ahora hemos sobrevivido a la crisis de nuestro cliente; eso sí, remárquese el por ahora ya que es importante. No sabemos que irá pasando en los próximos meses.

Así que básicamente nos vamos a reducir a los fines de semana que son, como ya sabéis, bastante cortos. ¡Pero no por ello poco intensos! Hace 3 fines de semana fue el cumpleaños de Ana -con la que llegué el primer día y que sale en alguna foto en otras entradas-. Dado que caía en sábado decidimos, entre Eva y yo, organizarle alguna cosa en el campamento porque no se había podido ir con su marido a pasar el fin de semana fuera.

Y claro, para quien me conozca sabe que soy muy aficionado a montar fiestas y/o similares. Así que nos pusimos manos a la obra nada más descansar de la siesta del sábado. Por la noche tocaría barbacoa fuera pero decidimos montarlo todo dentro porque tenía pinta de que iba a refrescar esa noche. Así que a hinchar globos, montar algunas lucecitas, vasos y pajitas de fiesta, y todo ese tipo de cosas que se ponen para los cumpleaños vaya. Que no parece gran cosa pero en medio de la nada creedme que es bastante ya que no venden nada de eso por aquí. 

Hicimos una fantástica tarta de queso (cuya receta es cortesía de un buen amigo) aunque hubo que modificarla un poco al no haber queso Philadelphia y tener que usar queso feta. Lo importante es que dio el pego y salió bastante buena.

Y ya que estábamos decidimos hacer también un pequeño coctel a base de sandía! Las sandías de aquí tienen mucha fama porque por lo visto son muy buenas y además originarias de esta zona. Y aunque ya acabado el verano quedan pocas, aun teníamos la mitad de una así que a vaciarla y a batirla añadiendo unos cuantos ingredientes alcohólicos y hierbabuena para degustarla tras la cena.
Y así fue, una noche de música, bailes, coctel de sandia y tarta con velas incluidas cuyas fotos podréis ver más abajo. 

Al día siguiente había que bajar un poco toda la comida y la bebida así que nos fuimos a andar por las afueras de Pofadder. Que deciros que llegar a las afueras es dar cuatro pasos puesto que esto tiene 4 calles y las mismas cruzándolas perpendicularmente. En nuestro camino nos siguieron 3 niños (guajes como los llaman los asturianos) y al final terminamos jugando con ellos. La verdad es que fueron muy divertidos y además no pidieron nada. Y hago esa apreciación porque la gran mayoría, cuando vas a comprar algo al súper o al chino, no paran de pedirte que les des comida o dinero llamándote “amigo”, “primo” y demás palabras castellanas que han tenido el acierto de aprender.

Después del paseo tocó aperitivo de domingo. Y el problema fue que entre el paseo y el aperitivo ocurrió lo que en algún momento tenía pinta que iba a pasar, me quemé. Me tosté, me abrasé. Rojo como un tomate estuve durante toda esa semana y gracias a un aceite de coco que me dio Eva mi cara pudo sobrevivir. ¡Tenía pánico de que se me cayera la piel a tiras! Que absoluto desastre. Y es que claro, olvidé echarme crema, hacía vientecito y aquí el sol es muy traicionero! Finalmente, un domingo relajado y a la semana siguiente. 

El finde también estuvo tranquilo en lo que respecta al sábado. Una cervecita de aperitivo y barbacoa en la que al final me lié gracias a por unos mojitos que había hecho y, como no, hablando de política. Y es que por aquí tienen una ideología, por lo general, bastante distinta a la mía. Y claro, eso ayuda al debate al cual ya de por sí tengo bastante gusto. 

Pero lo divertido del fin de semana pasado fue el domingo, nos fuimos a hacer rafting. Esto es, nos levantamos nada más y nada menos que a las 6 de la mañana para ir al río Orange a bajarlo con piraguas. Nos dieron una charla de seguridad (muy acertada por cierto) y ahí que enfilamos el río atravesando unos cuantos rápidos. La verdad es que me reí como hacía mucho tiempo y especialmente en el momento en el que en un rápido chocamos contra una roca y al agua que me fui! De ahí que la charla fuera acertada porque te explican cómo ponerte en el agua y como subirte cuando te caes, ¡así que muy agradecido!

Después de eso, y ya que estábamos en el parque nacional, paramos a tomar unas cervezas y comimos en el lugar. Aprovechamos para pedir un poco de todo y probamos pierna asada de springbook, una especie de lasaña con hojaldre de kudu, carpaccio, chuletón, gulash, etc. La verdad es que una maravilla de comida. 

Una vez reposada la comida y tomado de postre el Don Pedro (sí, se llama así y consiste en helado de vainilla batido con Amarula, un licor de aquí parecido a la crema de orujo que está de muerte), enfilamos hacia las cascadas. A pesar del calor de las horas la verdad es que pudimos disfrutar del paisaje con monos, millares de lagartijas de colores y unos animales llamados daissi o algo así.

Lástima que las cascadas están ahora en su punto más bajo,  este año hay sequía en Sudáfrica y me da a mí que habiendo ya pasado la época de lluvias está difícil que las vea tan crecidas como salen en algunas fotos. De hecho os pongo las fotos que hice yo y una de Google donde podéis ver la cascada en su momento álgido. 

Después de eso nos dimos un paseo con la furgo por el parque con la intención de ver cebras y jirafas pero por lo visto con calor o vas a primera o a última hora del día o es imposible ver a los animales. Así que sin ver cebras ni jirafas, finalmente de vuelta al campamento y directo a la cama claro.

Y nada, semana tranquila hasta ayer, sábado. Esta vez tocaron cervezas de las que se alargan. Fuimos a bar de la piscina y ahí no pararon de invitar Pando (uno de los soldadores que era su cumpleaños) y Sierra, que se va mañana para España al menos durante un mes. Después de eso y de picar algo acabamos en el bar de las gordas (como podréis deducir lo llaman así porque quienes lo regentan son unas bichas enormes) y ahí ya de copas modo discoteca, dj incluido, y hasta casi las 12 que volví al campamento y me tumbé a ver las estrellas. No hay luna así que es una pasada lo que se ve, se distingue la vía láctea en su perfección. De hecho añado una foto del cielo estrellado de aquí. No está hecho con mi móvil (obviamente) sino con la réflex de Pepe. Es asombroso. 

Y hoy mientras os escribo estoy pensando que hacer de aperitivo. Creo que va a tocar hacer unas patatas alioli y una sangría (que he comprado cosas para ello). Y por supuesto también toca hacer la barbacoa que ayer, por culpa o gracias a la fiesta, se quedó sin hacer. 

Y por lo demás deciros que el día 20 de abril estoy por España unos días hasta el 1 o 2 de mayo. Así que intentaré veros a todos o a casi todos. Abajo os dejo el soporte fotográfico que esta vez es amplio!

Un abrazo a todos. 

De bbq en el campamento

Decoración del comedor para el cumpleaños de Ana

¡Que no falte la tarta!

Casi todos de celebración.

Peligrosa sandía!

Apurando al máximo.

Esos guajes con nosotros dando el paseo por las afueras de Pofadder

Mono en el Parque Nacional de las Augrabies.

Jaggerbomb. Así es como se alargan los sábados...

De cervezas en el bar de la piscina.

Antes de empezar con el rafting en el rio Orange.

Aquí afortunadamente me había echado un kilo de crema y no me tosté, pero hacía calorcito eh!

El paraje para ir con las piraguas es fantástico.

Pero claro...había rápidos...y rocas.

Y al final acabé en el agua...

Nuestro "querido" mono. El cabrón nos robó el pan de la mesa!

Las cascadas de las Augrabies. Por desgracia con poca agua.

El Parque Nacional de las Augrabies.

Las cascadas.

Las cascadas

Las cascadas.

Las cascadas sacadas de internet cuando hay más agua. Si echais un vistazo a las Augrabies podéis flipar de como han llegado a estar en inundaciones, mucho más que esto.
Las lagartijas de colores, con lo que a mi me molan. ¡Estaba lleno!

El Parque Nacional.

Fotico de una lagartija de colores. Cortesía de la cámara de Pepe.

El cielo estrellado del que os hablaba. Hecho con una cámara decente, no un móvil. Increible.

Es una pasada...

No hay comentarios:

Publicar un comentario