¡Hola a todos!
Hacía tres semanas que no escribía. La verdad es que iba a hacerlo la pasada
(por eso de intentar que fuera cada par de semanas) pero al final hubo plan así
que no me quedé el domingo en el campamento. El nombre de la entrada de hoy se
debe a que va a ser la última hasta que vuelva de las vacaciones a España. Unas
vacaciones de casi dos semanas que en realidad debido a los vuelos se te quedan
en 10 días. Pero vaya, que suficiente para aprovechar y disfrutar con la gente
que esté por allí, ¡y sobre todo de la boda!
¿Y qué es lo que
ha ocurrido estas tres semanas? Pues en primer lugar voy a obviar todo lo
relacionado con el trabajo. Es obvio que por ahora hemos sobrevivido a la
crisis de nuestro cliente; eso sí, remárquese el por ahora ya que es
importante. No sabemos que irá pasando en los próximos meses.
Así que
básicamente nos vamos a reducir a los fines de semana que son, como ya sabéis,
bastante cortos. ¡Pero no por ello poco intensos! Hace 3 fines de semana fue el
cumpleaños de Ana -con la que llegué el primer día y que sale en alguna foto en
otras entradas-. Dado que caía en sábado decidimos, entre Eva y yo, organizarle
alguna cosa en el campamento porque no se había podido ir con su marido a pasar
el fin de semana fuera.
Y claro, para
quien me conozca sabe que soy muy aficionado a montar fiestas y/o similares.
Así que nos pusimos manos a la obra nada más descansar de la siesta del sábado.
Por la noche tocaría barbacoa fuera pero decidimos montarlo todo dentro porque
tenía pinta de que iba a refrescar esa noche. Así que a hinchar globos, montar
algunas lucecitas, vasos y pajitas de fiesta, y todo ese tipo de cosas que se
ponen para los cumpleaños vaya. Que no parece gran cosa pero en medio de la
nada creedme que es bastante ya que no venden nada de eso por aquí.
Hicimos una
fantástica tarta de queso (cuya receta es cortesía de un buen amigo) aunque
hubo que modificarla un poco al no haber queso Philadelphia y tener que usar
queso feta. Lo importante es que dio el pego y salió bastante buena.
Y ya que
estábamos decidimos hacer también un pequeño coctel a base de sandía! Las
sandías de aquí tienen mucha fama porque por lo visto son muy buenas y además
originarias de esta zona. Y aunque ya acabado el verano quedan pocas, aun
teníamos la mitad de una así que a vaciarla y a batirla añadiendo unos cuantos
ingredientes alcohólicos y hierbabuena para degustarla tras la cena.
Y así fue, una
noche de música, bailes, coctel de sandia y tarta con velas incluidas cuyas
fotos podréis ver más abajo.
Al día siguiente
había que bajar un poco toda la comida y la bebida así que nos fuimos a andar
por las afueras de Pofadder. Que deciros que llegar a las afueras es dar cuatro
pasos puesto que esto tiene 4 calles y las mismas cruzándolas
perpendicularmente. En nuestro camino nos siguieron 3 niños (guajes como los
llaman los asturianos) y al final terminamos jugando con ellos. La verdad es
que fueron muy divertidos y además no pidieron nada. Y hago esa apreciación
porque la gran mayoría, cuando vas a comprar algo al súper o al chino, no paran
de pedirte que les des comida o dinero llamándote “amigo”, “primo” y demás
palabras castellanas que han tenido el acierto de aprender.
Después del paseo
tocó aperitivo de domingo. Y el problema fue que entre el paseo y el aperitivo
ocurrió lo que en algún momento tenía pinta que iba a pasar, me quemé. Me
tosté, me abrasé. Rojo como un tomate estuve durante toda esa semana y gracias
a un aceite de coco que me dio Eva mi cara pudo sobrevivir. ¡Tenía pánico de
que se me cayera la piel a tiras! Que absoluto desastre. Y es que claro, olvidé
echarme crema, hacía vientecito y aquí el sol es muy traicionero! Finalmente, un domingo relajado y a la semana siguiente.
El finde también
estuvo tranquilo en lo que respecta al sábado. Una cervecita de aperitivo y
barbacoa en la que al final me lié gracias a por unos mojitos que había hecho y,
como no, hablando de política. Y es que por aquí tienen una ideología, por lo
general, bastante distinta a la mía. Y claro, eso ayuda al debate al cual ya de
por sí tengo bastante gusto.
Pero lo divertido
del fin de semana pasado fue el domingo, nos fuimos a hacer rafting. Esto es,
nos levantamos nada más y nada menos que a las 6 de la mañana para ir al río
Orange a bajarlo con piraguas. Nos dieron una charla de seguridad (muy acertada
por cierto) y ahí que enfilamos el río atravesando unos cuantos rápidos. La
verdad es que me reí como hacía mucho tiempo y especialmente en el momento en
el que en un rápido chocamos contra una roca y al agua que me fui! De ahí que
la charla fuera acertada porque te explican cómo ponerte en el agua y como
subirte cuando te caes, ¡así que muy agradecido!
Después de eso, y
ya que estábamos en el parque nacional, paramos a tomar unas cervezas y comimos
en el lugar. Aprovechamos para pedir un poco de todo y probamos pierna asada de
springbook, una especie de lasaña con hojaldre de kudu, carpaccio, chuletón,
gulash, etc. La verdad es que una maravilla de comida.
Una vez reposada
la comida y tomado de postre el Don Pedro (sí, se llama así y consiste en
helado de vainilla batido con Amarula, un licor de aquí parecido a la crema de
orujo que está de muerte), enfilamos hacia las cascadas. A pesar del calor de
las horas la verdad es que pudimos disfrutar del paisaje con monos, millares de
lagartijas de colores y unos animales llamados daissi o algo así.
Lástima que las
cascadas están ahora en su punto más bajo,
este año hay sequía en Sudáfrica y me da a mí que habiendo ya pasado la
época de lluvias está difícil que las vea tan crecidas como salen en algunas
fotos. De hecho os pongo las fotos que hice yo y una de Google donde podéis ver
la cascada en su momento álgido.
Después de eso
nos dimos un paseo con la furgo por el parque con la intención de ver cebras y
jirafas pero por lo visto con calor o vas a primera o a última hora del día o
es imposible ver a los animales. Así que sin ver cebras ni jirafas, finalmente
de vuelta al campamento y directo a la cama claro.
Y nada, semana
tranquila hasta ayer, sábado. Esta vez tocaron cervezas de las que se alargan.
Fuimos a bar de la piscina y ahí no pararon de invitar Pando (uno de los
soldadores que era su cumpleaños) y Sierra, que se va mañana para España al
menos durante un mes. Después de eso y de picar algo acabamos en el bar de las
gordas (como podréis deducir lo llaman así porque quienes lo regentan son unas
bichas enormes) y ahí ya de copas modo discoteca, dj incluido, y hasta casi las
12 que volví al campamento y me tumbé a ver las estrellas. No hay luna así que
es una pasada lo que se ve, se distingue la vía láctea en su perfección. De
hecho añado una foto del cielo estrellado de aquí. No está hecho con mi móvil
(obviamente) sino con la réflex de Pepe. Es asombroso.
Y hoy mientras os
escribo estoy pensando que hacer de aperitivo. Creo que va a tocar hacer unas
patatas alioli y una sangría (que he comprado cosas para ello). Y por supuesto
también toca hacer la barbacoa que ayer, por culpa o gracias a la fiesta, se
quedó sin hacer.
Y por lo demás
deciros que el día 20 de abril estoy por España unos días hasta el 1 o 2 de
mayo. Así que intentaré veros a todos o a casi todos. Abajo os dejo el soporte
fotográfico que esta vez es amplio!
Un abrazo a
todos.
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| De bbq en el campamento |
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| Decoración del comedor para el cumpleaños de Ana |
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| ¡Que no falte la tarta! |
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| Casi todos de celebración. |
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| Peligrosa sandía! |
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| Apurando al máximo. |
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| Esos guajes con nosotros dando el paseo por las afueras de Pofadder |
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| Mono en el Parque Nacional de las Augrabies. |
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| Jaggerbomb. Así es como se alargan los sábados... |
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| De cervezas en el bar de la piscina. |
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| Antes de empezar con el rafting en el rio Orange. |
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| Aquí afortunadamente me había echado un kilo de crema y no me tosté, pero hacía calorcito eh! |
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| El paraje para ir con las piraguas es fantástico. |
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| Pero claro...había rápidos...y rocas. |
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| Y al final acabé en el agua... |
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| Nuestro "querido" mono. El cabrón nos robó el pan de la mesa! |
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| Las cascadas de las Augrabies. Por desgracia con poca agua. |
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| El Parque Nacional de las Augrabies. |
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| Las cascadas. |
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| Las cascadas |
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| Las cascadas. |
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| Las cascadas sacadas de internet cuando hay más agua. Si echais un vistazo a las Augrabies podéis flipar de como han llegado a estar en inundaciones, mucho más que esto. |
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| Las lagartijas de colores, con lo que a mi me molan. ¡Estaba lleno! |
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| El Parque Nacional. |
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| Fotico de una lagartija de colores. Cortesía de la cámara de Pepe. |
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| El cielo estrellado del que os hablaba. Hecho con una cámara decente, no un móvil. Increible. |
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| Es una pasada... |
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